Qué es: No es «controlar» o «eliminar» lo que sientes, sino la capacidad de manejar tu respuesta ante una emoción intensa. Es saber identificar qué sientes, aceptarlo y elegir una conducta que no te dañe ni a ti ni a los demás, en lugar de actuar por impulso.
- Ejemplo: «Sentir mucha rabia por un mensaje y decidir esperar 20 minutos antes de responder para no arrepentirte es aplicar regulación emocional».


