Qué es: Es el superpoder de la comunicación, el punto medio perfecto. No es ser agresivo (atacar) ni tampoco ser pasivo (tragar con todo por miedo). Es la capacidad de expresar lo que piensas, lo que sientes o lo que necesitas de forma clara, directa y respetuosa, defendiendo tus propios límites sin pisotear los de la otra persona.
Ejemplo: Un colega te pide que le dejes copiar en un examen clave. Ser pasivo sería dejarle por miedo a que se enfade (y pasarlo fatal por si os pillan). Ser agresivo sería gritarle que es un caradura. Ser asertivo es decirle: «Tío, me caes genial, pero me he currado mucho este examen y no me la quiero jugar. Si quieres, esta tarde te paso mis apuntes».


