¿Qué es?: Es la capacidad humana para resistir, superar y reconstruirse tras enfrentarse a situaciones límite, traumáticas o de pérdida. No significa ser de piedra o no sufrir, sino utilizar herramientas internas (como una buena autoestima, el optimismo, la autonomía y el apoyo social) para «doblarse sin romperse», logrando salir de la adversidad fortalecido o incluso transformado.
Ejemplo: Imagina a alguien que sufre una ruptura sentimental devastadora; en lugar de estancarse tras el duelo, utiliza ese momento para reconectar con sus amistades, redescubrir sus aficiones y aprender qué quiere realmente en una relación, usando el dolor inicial como trampolín para su propio crecimiento personal.

